9 consejos de mantenimiento al comprar tu jacuzzi

Es popularmente conocido que los jacuzzis (también llamados bañeras de hidromasaje para exterior), son tinas que emplean el agua como terapia de relajación, destacando su capacidad para crear momentos de ocio y quietud. Todo esto provee un servicio básico pero a la vez muy satisfactorio de hidromasaje, que se logra gracias a la constante rotación del agua y a uno o varios motores integrados que expulsan el líquido a través de hélices y con diferentes intensidades de chorros.

El jacuzzi es sin duda uno de los placeres que todos deberían tener la oportunidad de probar, ya que son artículos que logran que la persona entre en un estado de bienestar pura. También es una experiencia inolvidable, lo que acaba desembocando en un precio que puede ser algo alto, pero sin duda vale la pena. Por poco más de 2000 €, a día de hoy, es posible disfrutar de un jacuzzi bien equipado y con todas las calidades.

Tomando como ejemplo el modelo de Spa AS-001A, revisando sus características vemos que tiene un tamaño de 2120 x 2120 x 900 m y aquí es cuando comienzan las diferencias con los duchas de hidromasaje, que si bien son igualmente productos para el bienestar, ofrecen sensaciones particularmente distintas. Por ejemplo, los jacuzzis tienen un número de jets bastante superior a las duchas de hidromasaje, siendo que este modelo tiene un total de 55 jets, además de una capacidad para 6 personas.

 El modelo de Spa AS-001B comparte las mismas medidas y límite de personas, pero este tiene 125 jets incorporados, ideal para usuarios que presentan dolencias o que simplemente desean un masaje muy potente, mientras que el modelo de Spa AS-002 varía en los 3 factores: mide 1900 x 1350 x 800 mm, la capacidad es de 3 personas y tiene 29 jets. Hay muchos modelos con características diferentes, lo que brinda una gran libertad a la hora de escoger opciones según las preferencias de cada cual.

Hablemos sobre mantenimiento

Aun así, no todo es relajarse. Y es que resulta imprescindible el buen cuidado del jacuzzi para su correcto funcionamiento evitando de este modo problemas en el futuro. Después de todo, seguramente no querrás desperdiciar una inversión de entre 2000 y 5000 € solo por no haber seguido una serie de medidas sencillas de aplicar antes y después de cada uso. Es por eso que te daremos algunos consejos para el mantenimiento de un jacuzzi.

  1. Lavarse antes de entrar: comencemos con una precaución bastante obvia, ducharse antes de entrar en el jacuzzi pues la suciedad acumulada en el cuerpo, acaba acumulándose en el interior del jacuzzi y disminuyendo la calidad y durabilidad del agua.
  2. Mantener la calidad del agua: esta es una de las claves para mantener el jacuzzi en buen estado. Como máximo, se recomienda cambiar el agua cada 3-5 meses independientemente de cuantas veces se haya hecho uso de ella, ya que puede acabar tomando un tono amarillo desagradable, aspecto que generalmente se puede arreglar añadiendo bromo al agua para desinfectarla y mantener el PH (lo que indica la acidez o cantidad de sal) entre 7,2 y 7,8. Además es recomendable revisar los niveles químicos del jacuzzi varias veces por semana para vigilar que no se acumulen bacterias que terminarán a largo plazo deteriorando el jacuzzi.
  3. Mantener limpios los filtros por igual: los filtros son una parte fundamental del jacuzzi y para su cuidado hay que mantenerlos limpios logrando así que el agua esté libre de bacterias y suciedad. Al momento de tomar un baño se recomienda que el nivel del cloro esté por debajo de 3 ppm y vigilar las concentraciones del bromo las cuales deben de estar entre los 3 y 6.
  4. No desatender el cuidado de las tuberías: para cuidar de las tuberías correctamente, se deben de purgar antes de vaciarlo. Se puede dar el caso de que las temperaturas del jacuzzi sean las favorables para la generación de moho u otros organismos que podrían quedar atascados dentro de las cañerías. Para realizar este trabajo puedes contratar a alguien o bien comprar un desincrustante y hacer el trabajo por ti mismo.

Se recomienda filtrar el agua después de cada baño para eliminar las impurezas y no dejar que estas se acumulen y causen una molestia más grande a futuro cuando se junten con otras. De hecho, en nuestra empresa Web del Hidromasaje aconsejamos encarecidamente activar la función de filtración todos los días un mínimo de 4 horas. Nuestros clientes reciben esta y otras muchas recomendaciones en las guías del usuario.

  1. Diversos modos de limpieza: la limpieza del jacuzzi puede ser hecha de distintas formas pero para una limpieza efectiva hay que emplear productos como el bicarbonato de sodio. Este es capaz de eliminar todas las manchas viscosas que se forman a causa del moho, eso sí hay que aplicarlo generosamente porque si se usa mucha fuerza podría dañar el acrílico de la bañera, de igual forma hay otros productos que se podrían llegar a usar como una mezcla de vinagre y agua.

Otra técnica para limpiar el jacuzzi es llenarlo con agua limpia, poner los chorros un rato para remover el líquido y vaciarlo a continuación. Repitiendo este proceso en varias ocasiones lograremos limpiar las bombas y los conductos del spa. Por último será necesario secar todas las boquillas con un paño. Si eres muy perfeccionista hay incluso productos especiales para limpiar los residuos que se forman dentro de las tuberías.

  1. No lo dejes encendido todo el día: el jacuzzi no puede estar encendido todo el día, puesto que algunos fabricantes tienen bombas que pueden trabajar sin agua. Realmente esto no sucede con los spas de Web del Hidromasaje, ya que si el nivel de agua no es el adecuado, las bombas no podrán arrancar, pero dado que la pretensión de esta entrada es asesorar sobre los jacuzzis en general, te marcamos igualmente tal sugerencia. Si te preguntas qué significaría que las bombas trabajaran sin agua, la respuesta es que podría terminar dañándose la maquinaria y el interior del jacuzzi u otras partes de este como podría ser el caso del sistema de filtrado. Recuerda que no cuesta nada desconectar el jacuzzi y te ahorras el gran gasto que implicaría comprar un motor nuevo u otras partes.
  2. Conoce bien tus bombas: ya que estamos hablando de las bombas, cabe destacar que hay modelos que tienen más de 1 bomba de agua, como el modelo de Spa AS-001A. Pueden ser varias bombas de agua o ser una bomba de agua y otra de aire, la diferencia entre ellas es que la bomba de aire se encuentra en la base y genera una sensación de cosquilleo, muy suave, mientras que la bomba de agua genera potencia en la espalda y puntos clave de las piernas.
  3. Cuidado al momento de colocar los filtros: al momento de volver a colocar los filtros después de limpiarlos, hay que cerrar fuertemente el skimmer para que no entre aire, llenar el jacuzzi y dejar que este funcione por un tiempo. Mientras hay que estar atento a cualquier sonido que pueda venir de la bomba o el filtro mismo, lo que podría llevar a un problema mayor si se siguiera usando el jacuzzi.
  4. Limpieza constante: por último el consejo más obvio de todos es limpiarlo constantemente como cualquier aparato eléctrico. No limpiarlo, aparte de causar complicaciones en su funcionamiento, puede causarte irritación en la piel u otros problemas similares. Sin mencionar que al trabajar con suciedad esto podría terminar afectando el sistema interno del jacuzzi lo que supondría una pérdida total.

 

Por: Web del Hidromasaje

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