La bañera con masaje, origen y beneficios

La bañera con masaje se ha venido utilizando como remedio sanador desde tiempos inmemoriales y se trata de un producto que ha ido evolucionando con el transcurso de los años. Y es que desde los tiempos más remotos el ser humano había considerado que si se le daba cierto tipo de uso al agua que bebemos diariamente, se podía proteger a la población de muchas enfermedades. Actualmente el hidromasaje lidera una corriente de salud y bienestar que ha estado en el boca a boca de las personas de todo el globo terrestre. Como resultado, la terapia de spa está recibiendo una atención renovada tanto en la medicina como en el turismo.

El hidromasaje se define a sí mismo como la aplicación hidroterápica de agua mineromedicinal en forma de terapia, a la que se añade efecto de masaje a través de la proyección de agua por chorros incorporados en la bañera añadiendo de este modo efectos de relajación muscular, liberación de adherencias, analgesia, sedación, drenaje venoso y linfático, y aumento del flujo sanguíneo. Puede llevar también aroma con diferentes esencias al objeto de conducir al usuario hasta un estado de máxima relajación.

HISTORIA DE LA BAÑERA CON MASAJE

El actual masaje con chorro de agua tiene su origen en la Grecia clásica y en el Imperio Romano.  Después, en 1752, Tobias Smollet escribió un ensayo “Sobre el uso externo del agua” y así surgió el sistema de hidromasaje moderno. Se comenzó a utilizar agua a alta presión, dirigiéndola hacia cualquier parte del cuerpo para tratar una gran variedad de afecciones. Desde los años 60 la hidroterapia y el masaje se han utilizado constantemente como aplicación de la medicina alternativa.

La bañera con hidromasaje surge de la unión de dos tratamientos: hidroterapia (utilización del agua como elemento terapéutico) y masaje (presión, frote o golpe rítmico y con intensidad adecuada que se proporciona en determinadas partes del cuerpo). Gracias a estos dos métodos se genera un micro masaje a presión, creado por la unión de diferentes agentes, como la temperatura, los flujos y burbujas del agua, ajustable en intensidad, presión y dirección. El hidromasaje se puede realizar en agua caliente (33/38 °C) o en agua fría, dependiendo del resultado que se quiera obtener.

EN LA ACTUALIDAD

La bañera de hidromasaje es una bañera tradicional equipada con jets (chorros), situados en las paredes de la bañera. Dichos chorros proyectan agua a presión a una temperatura recomendable de entre 33º C y 36º C.  y proporcionan un masaje en las partes del cuerpo que nos interese tratar.

La única diferencia entre un Jacuzzi y una bañera de hidromasaje es el nombre. Un Jacuzzi es un nombre comercial de una empresa multinacional de origen italiano, el cual fue aplicado a una bañera de hidromasaje que por su gran éxito es más conocida por el nombre de marca que por lo que es en realidad. La bañera de hidromasaje Jacuzzi fue la primera en salir al mercado además de tener una gran calidad y su impacto quedó grabado en la mente de las personas haciéndolas creer que toda bañera de hidromasajes es un Jacuzzi.

Las bañeras hidromasaje existen en diferentes versiones entre las cuales resaltan las de estilo retro y las de tamaño bebé, para que por fin los más peques de la casa también puedan relajarse a gusto en una bañera para ellos solos. Puedes conocer más acerca de estas y otras bañeras en nuestra empresa Web del Hidromasaje dedicada a la venta y distribución de bañeras de hidromasaje así como también de cabinas de hidromasaje, spas / jacuzzis para exterior, piscinas de hidromasaje, ofuros de madera, saunas húmedas y saunas secas. Aquí encontrarás tu bañera perfecta a un precio razonable.

BAÑOS RELAJANTES PARA TOMAR EN TU BAÑERA CON MASAJE

spas jacuzzis para exteriorTratamientos como la hidroterapia, la aromaterapia, la chocolaterapia, masajes con gotas de lluvia, piedras calientes, jacuzzi y sauna, son solo algunos de los numerosos métodos para relajarnos y cuidar nuestro cuerpo en los centros de bellezas y spas.

Los conoces y disfrutas cada vez que el tiempo y el dinero te lo permiten, pero no siempre tienes presupuesto u horas libres para una sesión liberadora de estrés en un acogedor local profesional.

Además, a veces sólo necesitas buena música, velas, una copa de vino y algunos implementos naturales para preparar baños relajantes que te harán sentir como un rey.

Como un faraón

Esta receta es tan antigua como la mismísima Cleopatra, faraona egipcia de la que según cuenta la leyenda se sometía a intensos baños de leche y miel, gracias a los cuales podía lucir su preciada piel radiante que, junto a su inteligencia, conquistó a muchos, incluyendo a dos emperadores.

Pues bien, sigamos su ejemplo: vierte dos tazas de leche o media taza de leche en polvo en la tina llena de agua, agrega media cucharada de miel.

Antes de entrar en la bañera, cepilla tu piel con movimientos circulares o emplea un guante exfoliante.

Recuerda que para este tipo de baño sólo deberás usar la bomba de aire y no la de agua, evitando así que la leche pueda quedarse adherida a los conductos internos del jacuzzi. Una vez finalizado el baño, enjuaga bien la bañera.

Salud a la vida

Las propiedades antioxidantes del vino y el efecto suavizante del champán sobre la piel son excelentes para limpiar los poros y reducir las líneas de expresión. Solo basta tomar una copa de cualquier de estas dos bebidas y verterla en la bañera.

Sales de Epsom

Uno de los baños relajantes más conocidos se realiza con el también llamado sulfato de magnesio, extraído en la ciudad británica de Epsom, este suele ser recomendado para aliviar el dolor muscular, disminuir el estrés, suavizar la piel y mejorar la circulación, debido a que el cuerpo absorbe el magnesio y este le es beneficioso. Solo debes añadir entre una taza y media a dos tazas de estas sales mientras que corre el agua en la bañera. Otra opción es usar las conocidas sales de baño clásicas como las de lavanda, limón o jazmín. Recuerda que, tal y como hemos comentado más arriba, para este tipo de baños sólo deberás activar la bomba de aire.

Baño con hierbas

Usa la manzanilla para relajar y/o desinflamar; la menta o el romero para energizarte y aclarar la piel; el té verde como antioxidante; las cáscaras de naranja, los pétalos de lavanda o rosas, entre otros, los cuales son excelentes remedios para tomar baños relajantes en casa.

Para disfrutar de ellos solo debes preparar una o dos tazas de la infusión o  de las hierbas que prefieras, asegurándote de que quede bien concentrada y colada. Luego la viertes en el agua de la bañera con masaje, paralelamente en un paño envuelves las hierbas restantes y lo amarras con una cinta para cabello o cuerda. Usa esto en el baño para frotar la piel antes de salir fuera de la tina.

Otros elementos que puedes añadir a cualquiera de estos baños relajantes son los aceites esenciales o jabón de burbujas.

 

Por: Web del Hidromasaje

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