La magia de la piscina climatizada en los días fríos

Muchos piensan que la piscina climatizada es un producto exclusivo para el verano o los días de clima benigno, pero la verdad sea dicha, quienes afirman esto no han conocido todo lo que es capaz de hacer por el cuerpo, la mente y el espíritu de sus usuarios.

Podría parecer algo imposible pero lo cierto es que una piscina de hidromasaje, al igual que un jacuzzi exterior, tiene inmensas opciones durante los días fríos, lo único que se necesita es aprovechar ciertos consejos y tener en cuenta algunas medidas acordes al momento.

Como veremos a continuación, la piscina climatizada no solo nos brindará confort y satisfacción, también descubriremos unos resultados inesperados al momento de usarla durante los días fríos.

Cómo prepararnos para la magia de la piscina climatizada

Para disfrutar de forma plena la piscina climatizada durante los meses fríos se debe de entender que tanto la mente como el cuerpo deben de estar a tono, es decir, preparados para que exista un balance entre el intenso frío exterior y el agua cálida y agradable interior de la piscina.

Y para ello lo más recomendable es establecer un cambio en la dieta, en los hábitos y en la intensidad de la rutina de ejercicios, todo ello para que el cuerpo se vaya aclimatando al frío.

Podemos inspirarnos en la preparación de los pobladores de ciertas regiones de Finlandia y Rusia, donde tradicionalmente se ha venido observado la increíble labor de sumergirse en agua helada en pleno invierno.

Con ello no estamos diciendo que la preparación es someterse a esos ejercicios extremos, pero sí podemos aprender un poco sobre la técnica.

Para empezar, lo ideal es modificar la dieta semanas previas a la llegada del otoño y consumir más proteína de lo usual, con la intención de aumentar nuestra reserva de grasa corporal.

El siguiente paso es modificar la rutina de ejercicios para mantenernos en forma, pero sin quemar ese excedente de grasa. Por último, la tercera fase es ir aclimatando poco a poco el cuerpo al frío durante las mañanas.

¿Para qué hacemos todo eso si vamos a entrar en una piscina climatizada que de por sí estará agradable y cálida? Por una razón muy sencilla: si no aclimatamos el cuerpo con cierta anticipación, al momento de salir de la piscina climatizada y sentir el intenso frío nos puede provocar una contractura muscular severa y sufrir una grave lesión.

Además, recuerden que se trata de una simple precaución necesaria pensada en magnificar la experiencia de disfrutar de una piscina climatizada durante los días fríos, no de prepararse para cruzar a nado el Canal de la Mancha en invierno.

Formas de aclimatar el cuerpo

¿Existen otras formas de aclimatar el cuerpo al frío? Por supuesto, lo único que se necesita es un poco de creatividad y voluntad para llevarlo a cabo.

Una buena idea es convertir la piscina climatizada en un área lúdica que se preste para que la rutina de aclimatación no se convierta en algo monótono y aburrido.

Para esto nada mejor que invitar a varios amigos y organizar reuniones y celebraciones alrededor de la piscina climatizada al inicio de la llegada del otoño para que poco a poco nos vayamos acostumbrando.

¿Otras buenas ideas? En dichas reuniones se pueden llevar a cabo ciertas actividades lúdicas y divertidas con el objetivo de ir sintiendo el frío de manera natural y poco a poco ir aumentando su exposición. Esto puede hacerse con amigos o en reuniones familiares; lo importante es que se haga varias veces.

Además de irnos aclimatando es una excelente opción para el reencuentro con nuestros seres queridos, nuestros familiares y amigos y estrechar los lazos afectivos tan necesarios y que a veces descuidamos.

Así como las reuniones amenas y divertidas ayudan, también podemos hacer lo mismo con los ejercicios. En lugar de acudir al gimnasio quizás se puede reunir a varios amigos para hacer dichos ejercicios a la intemperie al comienzo de los días fríos de otoño y así aclimatarse poco a poco.

Este proceso es gradual, la idea es sentirse cómodo con el frío y experimentarlo como algo natural.

Por supuesto que uno de los mejores ejercicios para aclimatar el cuerpo es la natación durante días templados relativamente suaves del otoño e ir poco a poco aumentando los tiempos de exposición, tanto dentro como fuera del agua.

Otras formas de disfrutar de la aclimatación

Apartando la preparación corporal con el cambio de dietas, rutinas y ejercicios, también se puede buscar formas muy diferentes para disfrutar de la aclimatación de forma amena y sencilla:

  • Cambiar los horarios del baño

La primera es someternos a duchas tempraneras antes de que salga el sol ya que esta hora es generalmente muy fría y nos servirá para que el cuerpo se acostumbre, además de ser una hora de aseo muy especial porque comenzamos el día con intensidad y totalmente alertas.

Obviamente las primeras veces será un tormento porque el impacto será duro, así que lo ideal es que nos duchemos en estos horarios después de comenzar a exponernos poco a poco al frío, así no será tan traumático ni fuerte.

  • Disfrutar los momentos “mágicos” del día

Otra muy buena idea es aclimatarnos en horarios especiales, por ejemplo, durante los amaneceres y atardeceres, ello para disfrutar de los auténticos momentos “mágicos” que nos ofrece la vida cada día. Esto no solo nos ayudará a lograr el objetivo de aclimatación, sino que es un estimulante cerebral que ayuda a producir serotonina y sentirnos felices.

  • Aprovechar las lluvias para entrenar

Otra excelente opción es hacer los ejercicios durante los días de lluvia, en especial correr, porque con ello aumentamos la resistencia natural al frío y a los elementos, incrementamos la presión sanguínea y fortalecemos aún más nuestro sistema inmunológico.

Por supuesto, esto es algo que debe de aplicarse poco a poco para que el proceso no sea tan fuerte. La idea es buscar una forma lúdica de alcanzar el objetivo de aclimatación.

  • Nadar más en el mar

Se trata de una opción ideal ya que por lo general el agua del mar suele ser fría y más aún si nos decidimos a nadar varios metros de profundidad.

Una vez hayamos dominado esta práctica podemos cambiar los horarios para nadar en el mar e intentar llevar a cabo inmersiones nocturnas, pero teniendo cuidado de ir acompañados y hacerlo solo cuando hayamos conseguido la pericia necesaria, ya que puede ser peligroso si no nadamos lo suficientemente bien.

  • Disfrutar de otras actividades

Si nos gusta pintar, tocar un instrumento musical o alguna actividad similar, es una buena idea hacerlo durante los días fríos para que nos ayude a aclimatarnos, de esa manera estaremos distraídos y concentrados y nos será más agradable.

Grandes beneficios de la piscina climatizada en los días fríos

Algo positivo que debemos añadir es que esta aclimatación propiciará efectos secundarios muy beneficiosos, por ejemplo, fortalecer nuestro sistema inmune, reducir la vulnerabilidad a los elementos y sentirnos más fuertes y seguros.

Además de tratarse de algo divertido y agradable, el uso de la piscina climatizada en los días fríos ofrece una serie de beneficios:

  • Mayor vitalidad y autoestima

Sentir la magia de la piscina climatizada se traduce en una mayor sensación de vitalidad y de satisfacción porque se experimenta una vivencia nueva, lúdica y diferente que nos emociona y nos hace sentir especiales y diferentes.

Este aumento de la vitalidad también se traduce en un aumento de nuestra autoestima y de una mejor sensación de placidez y serenidad, lo cual hace que no sintamos mejor, más optimistas y relajados.

  • Descubrimos nuevos límites

El proceso de aclimatación nos permite descubrir nuevos límites que desconocíamos o creíamos insospechados.

Al someternos a ejercicios diferentes, a nuevas rutinas y a una exposición más extrema de los elementos, podemos reevaluar nuestra resistencia física en momentos más difíciles y exigentes de nuestras vidas.

La vida diaria siempre es una larga carrera de obstáculos cuyo objetivo es superarlos uno a uno para incrementar nuestro crecimiento personal, cosa que logramos al involucrarnos en este aclimatamiento.

  • Más fuertes y más resistentes a las enfermedades

Como señalamos previamente, el aclimatamiento para usar la piscina climatizada incrementa y mejora nuestro sistema inmunológico debido a que aumentamos la presión sanguínea, generamos la producción de anticuerpos y mantenemos el cuerpo activo y preparado.

Al exponer poco a poco nuestro organismo al frío creamos una resistencia natural contra los resfriados, virus y enfermedades, haciéndonos más fuertes y resistentes a los elementos.

  • Rompemos la rutina diaria

Otro de los beneficios inesperados es romper la rutina y la monotonía del día a día, en especial durante los meses fríos que suelen ser pasivos, apesadumbrados y en ocasiones inclusive deprimentes.

Al realizar una actividad nueva nos sentimos más motivados y esperanzados, expectantes y especiales, lo que hace que las dificultades diarias sean más llevaderas y no tan estresantes.

  • Serenidad y tranquilidad

Al igual que con una sauna de interior o un jacuzzi de exterior, la piscina climatizada induce un estado embriagador y satisfactorio de tranquilidad y serenidad hasta alcanzar un estado de paz mental y relajación altamente beneficioso hasta para el espíritu.

 

Por: Web del Hidromasaje

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