Piscina contracorriente: terapéuticas y atléticas

Cuando se planifica instalar una piscina contracorriente en casa, se piensa más en el bienestar en términos de comodidad, placer y entretenimiento, y no en buscar una opción que ofrezca mecanismos terapéuticos y atléticos al mismo tiempo. Sin embargo, al hablar de piscinas contracorrientes, un mundo de posibilidades se abre para quienes deciden dar el paso y adquirirlas.

Con múltiples beneficios que van desde realizar ejercicios de natación para entrenamiento deportivo a hacer sesiones terapéuticas que ayudan a aliviar ciertas afecciones físicas o simplemente un baño ocioso, las piscinas de nado a contracorriente son una de las recomendaciones actuales, en cuanto a este tipo de artículos se refiere.

En el Blog del Hidromasaje te explicamos todo sobre ellas: ¿qué son?, ¿cómo funcionan? También te haremos saber cuáles son sus distintos usos, múltiples beneficios para la salud, precios y diferentes modelos.

¿En qué consisten?

Las piscinas de hidromasaje disponen de un vaso en material acrílico con un sistema de bombeo de agua que permite crear una fuerte corriente. Las potencias de dichas corrientes pueden graduarse y son utilizadas para nadar contra ellas y así poder simular espacios más abiertos: desde una piscina más grande (al estilo olímpico) hasta aguas abiertas.

La ventaja de estas piscinas es que pueden instalarse en casa, utilizando áreas mucho más reducidas que las necesarias para una piscina tradicional, y poder entrenar como si se estuviese en espacios de mayor tamaño.

En pocas palabras, en ellas se nada sin que exista la necesidad de desplazarse hacia adelante. Podrían compararse con las cintas de andar, que permiten la simulación del acto de caminar, trotar o correr, pero sin recorrer ninguna distancia material.

Estas piscinas especiales pueden instalarse en el hogar tanto en áreas internas externas y hay diferentes modelos que se ajustan al estilo de decoración que cada persona requiera.

Un plus de estas swim spa es que también tienen un impacto medioambiental bajo, pues consumen menos energía y químicos que otras, y además son económicas en temas de mantenimiento e instalación.

Usos terapéuticos

Los flujos de corriente de agua de estas piscinas permiten crear un efecto masajeador en el cuerpo que tiene muchos beneficios terapéuticos, y a su vez grandes efectos positivos para la salud.

Las corrientes de agua -y a una temperatura más elevada- permiten relajar los músculos y articulaciones, lo cual genera que la rigidez y dolores asociados a éste se alivien. Asimismo, sirve para normalizar el flujo sanguíneo, mejorar la coordinación y calmar la mente.

Personas o pacientes que sufran de males o enfermedades reumáticas, problemas de postura o circulación, rigidez muscular, entre otros, tienen en las piscinas a contracorriente una opción para realizar ejercicios con fines terapéuticos.

Perder peso también es posible con el uso de estas piscinas especializadas. Debido a que el nado a contracorriente requiere de una mayor fuerza física, es un ejercicio ideal para quienes deseen adelgazar, tonificar la masa muscular y crear resistencia.

Usos atléticos

Una de las grandes ventajas de estos artículos acuáticos es que sirven como entrenamiento atlético para quienes practiquen la natación como deporte preferido y hasta con fines competitivos.

Gracias a todo el sistema, los nadadores pueden practicar sus ejercicios como si estuviesen en una piscina profesional o en aguas abiertas, pero sin tener que trasladarse hasta el lugar o tener que hacer frente a otras complicaciones como: esperar una plaza para ejercitarse (hay privacidad), lidiar con mareas o climas adversos, se limitan los riesgos personales que podrían existir en el mar, etc. Hay decenas de vídeos de Michael Phelps nadando en piscinas contra-corriente y demostrando su potencia y beneficios.

El entrenamiento se ajusta para competiciones donde se tengan que recorrer grandes distancias, pero sin la necesidad de tener que desplazarse realmente. Además, los cambios de temperatura del agua, pueden ayudar a intensificar el adiestramiento necesario. Dado que los equipos incluyen calefactores para programar el agua a distintas temperaturas, el usuario puede ajustar este baremo en base a sus necesidades o gustos.

Otra de los principales beneficios es que se pueden realizar ejercicios más específicos para mejorar técnicas, como el nado a braza, entre otras. El rendimiento físico también puede optimizarse, dado que estas piscinas a contracorriente ayudan a flexibilizar más el cuerpo, tonificar los músculos, a crear mayor rendimiento y todo sin tener que realizar grandes esfuerzos.

Dado que la propulsión del agua también puede graduarse, crear la resistencia física necesaria puede lograrse sin invertir más energía y que ésta se malgaste; es decir, es un entrenamiento eficiente.

Asimismo, los tiempos de entrenamiento dependerán de las necesidades del atleta y sus requerimientos competitivos, y no deberán ajustarse a climas, traslados de lugar o choques de horarios. La piscina estará instalada en casa y disponible siempre.

Modelos y extras

Estas piscinas contracorriente se pueden identificar a nivel visual como productos más rectangulares y alargadas que las tradicionales, con mayor espacio de largo que de ancho para potenciar el uso del nado.

Algunos modelos pueden incorporar un espacio de jacuzzi spa para disfrutar de hidromasaje en espalda con el propósito de ajustarse aún más a los requisitos terapéuticos de los usuarios, y también brindar mayor placer, confort y lujo. Suelen estar incorporados en uno de sus extremos.

Los tamaños de estas piscinas varían dependiendo del espacio disponible, así como de los requerimientos de cada cliente. Pueden ser utilizadas por varias personas al mismo tiempo, teniendo capacidades que van desde las 2 hasta 12 personas. Las plazas dependerán de cómo esté estructurado el equipo en su interior.

Los modelos de estas piscinas se distinguen por tener distintos números de “jets” o propulsores de agua, que son los que permiten que se creen las corrientes de agua y todo el sistema de hidromasajes. Algunas pueden ir desde 30 jets hasta 100 o más.

Llamadas también piscinas de hidromasajes o Swim Spa, pueden ser adquiridas por diferentes precios que rondan desde los 9.000 hasta los 40.000 euros, dependiendo de los tamaños, modelos y nivel de prestaciones. Sin embargo, hay precios que se ajustan a cada bolsillo y resultan mucho más económicas que construir y adecuar un espacio para una piscina convencional.

Además, debido a que los costes de mantenimiento son más reducidos, su sistema de bombeo ayuda a la limpieza y no gasta tanta energía, a largo plazo la inversión se hace más pequeña en comparación con las piscinas clásicas.

Sin duda alguna, estas piscinas contracorrientes son uno de los artículos más solicitados por sus múltiples beneficios para la salud, todos los usos que puede traer, sus bajos costes y las facilidades que trae su instalación doméstica. Es una gran opción que contribuirá a mejorar el estilo de vida de quien lo adquiera.

 

Por: Web del Hidromasaje

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