Sacar provecho a la columna de ducha hidromasaje

Una vez decidamos instalar una columna de ducha hidromasaje en el baño de nuestra casa, es momento para disfrutar de sus múltiples beneficios para la salud. Liberar el estrés, aliviar las tensiones y calmar las dolencias son algunas de las prestaciones de este tipo de equipamientos.

Más que elementos decorativos, estos accesorios de baño (al igual que la finalidad de la bañera con hidromasaje) fueron creados para aportar bienestar corporal en el confort de nuestro hogar. No se trata solo de bañarse con estilo, sino del beneficio médico, por lo que debemos conocer todas sus funcionalidades para sacarle el mayor provecho a la columna de ducha hidromasaje.

Beneficios de la columna de ducha hidromasaje

Las columnas de ducha hidromasaje son dispositivos que utilizan el poder del agua en procesos de sanación física y emocional. La terapia acuática está bastante difundida y practicada desde la antigüedad. Haciendo uso de la presión de agua ejercida en partes específicas del cuerpo es posible proporcionar alivio y generar un equilibrio mente-cuerpo.

  • La acción relajante permite liberar las tensiones nerviosas, eliminar el agotamiento mental y reducir el estrés.
  • Ayuda a aliviar contracturas musculares, calmar las dolencias y acelerar los procesos recuperativos de las lesiones.
  • Promueve la irrigación sanguínea y dilata los poros para producir una purificación integral de las toxinas del organismo.
  • Mejora la circulación y promueve la oxigenación, contribuyendo a regular el sistema metabólico y reforzar el aparato inmunitario.
  • Acelera la quema de calorías, contribuye a contrarrestar la retención de líquidos y la acumulación de grasa en los tejidos.

¿Cómo usar la columna de ducha hidromasaje?

En Web del Hidromasaje puedes conseguir columnas de ducha que están provistas de diferentes fuentes y reguladores de presión que permiten controlar las funciones de la terapia acuática. Conseguir la mayor efectividad depende de aplicar correctamente los chorros de agua en áreas específicas del cuerpo para obtener los resultados requeridos.

Terapia emocional

La rutina de higiene por sí sola ya ofrece sensación de bienestar, lo que hace que un buen baño tenga un gran efecto relajante. Sin embargo, cuando se necesita profundizar en el aspecto emocional, las duchas de hidromasaje son bastante efectivas para liberar el estrés y combatir la ansiedad.

Para liberar las tensiones diarias solo debes activar el rociador superior en la función de lluvia o de cascada, lo cual ofrece un relajante flujo constante de agua sobre la cabeza. Aplicando intervalos de aireado circulante, tipo gotas, se puede conseguir una sensación de caricia sobre los hombros y el cuello, lo cual es muy reconfortante.

Relajación muscular

Aumentando la presión de los jets de agua se consigue un efecto de masaje, lo que permite aliviar las contracturas musculares. Cualquier parte del cuerpo puede ser estimulada mediante la función de chorros pulsantes de aplicación intermitente.

La columna de ducha hidromasaje posee inyectores laterales a diferentes niveles de altura que proporcionan chorros vigorosos. Esta función es la más utilizada para estimular varias zonas del cuerpo:

  • Cervical: Corresponde a la parte alta de la espalda y sirve para aliviar dolencias en el cuello y los hombros, típicas molestias que aparecen tras extenuantes jornadas de trabajo.
  • Dorsal: Abarca la región intercostal, tórax posterior y la columna, zonas que sufren generalmente por los problemas posturales.
  • Lumbar: Efectivo para tratar afecciones de la espalda baja y del nervio ciático, causantes de gran dolor y dificultan la movilidad.

Tratamiento de lesiones

La hidroterapia es utilizada como coadyuvante en tratamientos de recuperación física. Este procedimiento es bastante efectivo en atletas y deportistas que sufren lesiones musculares o después de haberse sometido a intensas jornadas de entrenamiento.

Para tales efectos, solo basta con dirigir los jets de agua hacia el área del cuerpo afectada. Los chorros circulares de alta presión ejercen una acción energética y estimulante sobre la fibra muscular, contribuyendo a aliviar sobrecargas y restaurar roturas.

De la misma manera, el hidromasaje focalizado es efectivo para tratar problemas articulares, regenerar los cartílagos, ayudar en casos de fractura y otras afecciones de tipo óseo.

Depuración del organismo

Al activar la función termal en la columna de ducha hidromasaje se ejerce una acción vasodilatadora que favorece la irrigación sanguínea y la oxigenación de la piel, según hemos comentado ya anteriormente, retrasando así los signos del envejecimiento cutáneo y acelerando de forma paralela los procesos cicatrizantes.

De la misma manera, los vapores de agua dilatan los poros, promueven la liberación de toxinas y la eliminación de impurezas que resultan en una terapia de purificación del organismo tanto interna como externamente.

Al intercalar chorros fríos y calientes, se mejora la circulación sanguínea, se previenen las enfermedades cardiovasculares y favorece al correcto funcionamiento del aparato respiratorio.

Tonificación adelgazante

Las bondades del hidromasaje para el organismo se notan en el aspecto físico, por lo que tomar duchas terapéuticas de manera regular contribuye en mejorar nuestra apariencia. Esto se debe principalmente a que las aguas termales estimulan el sistema linfático y activan todos los procesos metabólicos, ayudando a disminuir los niveles de glicemia y colesterol.

De la misma manera, los chorros de presión focalizados contribuyen al drenaje de líquidos en los tejidos y combate la acumulación de grasas, evitando la formación de la indeseada celulitis. De esta manera se puede asegurar que este tipo de terapias de masaje con agua sirven bajar de peso, quemar calorías y tonificar los músculos.

Consejos generales para usar en casa

Para sacarle el mayor provecho a la columna de ducha hidromasaje que tenemos en casa, es importante usarla al menos tres veces a la semana. Sin embargo, las sesiones no deben exceder los 20 minutos, principalmente si opta por una función termal y de cierta potencia.

Cada temperatura tiene su aplicación específica. El chorro templado (30-34°C) es idóneo para la tonificación, la temperatura neutra (35-37°C) para generar una acción relajante y la caliente (38-40°C) para tener efectos musculares. La alternabilidad de temperaturas ayuda a estimular la circulación y activar las funciones corporales internas.

Es importante tener en cuenta la presión de los jets de agua según los resultados deseados, ya que los chorros muy fuertes podrían causar daños en la piel o la fibra muscular.

Un baño relajante siempre estará indicado para cualquier persona, pero al utilizarse el masaje de hidroterapia como tratamiento contra lesiones y enfermedades, es importante consultar la opinión de un especialista.

 

Por: Web del Hidromasaje

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